12.05.07
la parra
tarde, al fondo del patio, una gruta de virgen sobre tierra oscura, enredaderas frondosas y un parron.
salgo al jardin, y el paisaje es adornado con una gran serpiente oscura, una piton a la chilena, un culebron.
con el riesgo de que la serpiente se arranque de mi casa y que reptando suba a la pandereta para huir a la casa vecina, intenté tirarla de la cola en repetidas ocasiones para que el reptil se quede en mi patio (la serpiente estaba agresiva y me abria sus fauces en señal de desagrado)
con el miedo permanente de que a la serpiente le pasara algo malo (que la asesinen agentes extraños, vecinos, familiares, etc.), intenté llamar al SAG, para ello dejé a mi gato (astuto felino carismático), sobre un tronco, para que cuidara el exótico animal.
entré a mi casa, e intenté llamar, pero la respuesta fue negativa. recordando que dejé al felino cuidando a la piton, me dí cuenta del riesgo que ello implicaba…
corriendo salgo al patio nuevamente y la serpiente ya estaba trepando la pandereta, y a su paso, corrió maceteros y el tronco donde estaba mi gato (este se encaramó en una parra con un signo de caza mirando fijamente al reptil).
la serpiente abandonaba mi patio y de una forma u otra sentia su pena y su suerte en un mundo desconocido para ella.