01.25.09
Posted in General at 8:28 por Frau F
Estoy en una playa. No hay construcciones cerca, sólo la arena, el mar y una pequeña pieza que habilitaron para mí.
Toda mi familia está reunida en esta playa porque estoy a punto de casarme con mi actual marido. Todos están en la arena esperándome y yo estoy en esta pieza con mi hermana; ella está ayudándome a arreglarme para “las ceremonias”. Voy a casarme el mismo día por el civil y la iglesia. A fuera, cerca de la orilla del mar, hay un juez y un cura.
Tengo dos vestidos preparados, uno para el matrimonio civil y otro para el religioso, los dos son rosados (odio el rosado, jamás me habría casado con ese color) y me cargan. Le pregunto a mi hermana por qué mandé a hacer esos vestidos tan feos, no puedo creer que tenga que casarme con ellos.
Y mi pelo! mi pelo también está horrible, teñido en un tono naranjoso, tieso como alambres y tomado en moño anticuado que deja ver mi casco, !parezco pelada¡; empiezo a entrar en pánico, me pongo a llorar, no puedo casarme asi, me veo tan mal.
Empiezan a pasar mil ideas por mi cabeza, tengo qe comprar otros vestidos, tengo que teñirme el pelo, lavarlo, cortarlo, podría casarme con otra ropa, ¡pero no tengo tiempo! ¡mi familia me está esperando afuera!; quiero salir corriendo del lugar.
Camino de un lado para otro, no se que hacer, quería tanto verme linda para mi matrimonio y me pasa esto; estoy angustiada, triste, desesperada y no paro de llorar.
Mi hermana trata de calmarme; ponte los vestidos, me dice, estoy segura que cuando te los pongas te van a gustar. No quiero esos vestidos!! le grito, y ella me abraza; póntelos, confía en mí, me dice.
Yo trato de tranquilizarme, le hago caso y me pongo el vestido que tengo para la ceremonia religiosa. Me miro al espejo y ¡magia! me veo increíble!! El vestido me queda perfecto, me veo preciosa; mi pelo está brillante, dorado, con unos rulitos coquetones y florcitas formando una corona. El vestido me hace ver alta y delgada, se ajusta a mi cuerpo como un guante.
No puedo creerlo, no entiendo nada; ¿cómo pasó esto?, con mi hermana nos miramos sorprendidas y felices; te ves tan linda me dice y yo me siento tan linda.
Mi papá entra corriendo a la pieza y nos dice que tenemos que salir, que la gente me está esperando para empezar el matrimonio. Le pide a mi hermana que salga primero, para que después podamos salir nosotros. Yo le digo que vuelva a la playa y llame a mi marido, porque quiero llegar a la ceremonia con él. Mi papá no entiende nada, me dice que no corresponde que él tiene que llevarme al altar. Pero yo estoy firme, !no voy a llegar al altar contigo¡ le grito, busca a mi marido!!
Mi papá sale de la pieza enfurecido y a mí me da lo mismo…
Mi marido llega a los pocos segundo con cara de pregunta, y al verme, se queda impactado. ¡Te ves preciosa! me dice, y me abraza tan fuerte que me llega a doler.
Vamos a casarnos, me dice, me toma de la mano y salimos juntos caminando hacia la playa.
PD: no puedo creer que haya tenido este sueño; la sensación fue la más linda que haya soñado alguna vez. Me sentía tan feliz, tan feliz, que es difícil describirlo con palabras.
Frau F
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01.18.09
Posted in General at 10:17 por Frau F
Estoy en una ciudad que parece ser mexicana o de EEUU en la frontera con México. Estoy en la orilla de una gran construcción; es una represa gigante llena de agua. Sobre esta represa hay un puente, también con agua, muy torrentoso, con remolinos y mucha corriente.
Estoy con dos amigas del trabajo, estamos ahí por alguna razón laboral y el ambiente entre nosotras es serio y formal. Yo estoy a cargo del grupo, soy la jefa.
Tenemos que atravesar esta represa no se para qué; sólo sé que tenemos que llegar al otro lado. A penas podemos ver la otra orilla, deben separarnos varios kilómetros.
Nuestro primer intento es usar el puente; pretendemos llegar a la otra orilla nadando por él.
Empiezo a caminar por este puente; el agua me llega hasta las rodillas. A medida que avanzo, el agua me tapa cada vez más, a los pocos metros ya la tengo a la altura del cuello, y un poco más adelante ya no topo el fondo y tengo que nadar. La corriente es cada vez más fuerte y me succiona hacia abajo, empiezo a angustiarme, tengo miedo de morir ahogada.
Estoy cada vez más angustiada; hago enormes esfuerzos por mantenerme a flote, pero la corriente me gana; decido, devolverme y buscar otra forma de atravesar la represa. Tengo mucho miedo de morir en ese puente.
Vuelvo a la orilla y me reuno con mis amigas; evaluamos juntas distintas opciones para llegar al otro lado. Finalmente, arrendamos una lancha. Nos subimos las tres en la parte trasera de la lancha y un hombre mayor maneja. Vamos felices; la solución era tan simple y no se nos había ocurrido, ¿cómo no lo pensamos antes?, comentábamos.
Al acercarnos al otro extremos de la represa tenemos una vista en altura especacular de un valle; parece algún lugar del “Lejano Oeste de EEUU” o del Cañón del Colorado. Es una vista impresionante, maravillosa, nos deja mudas por un buen rato. Estoy asombradísima, no puedo creer lo lindo de ese lugar.
Seguimos avanzando en la lancha, ya por la orilla del otro extremo de la represa y detrás de una rocas vemos aparecer un muro gigante, el muro más grande que jamás ví. Está pintado entero con colores muy fuertes y con dibujos aztecas, o algo así. La vista de este muro es impresionante; es tan alto, tan imponente, verlo deja sin respiración.
Despierto aquí.
Al atravesar la represa tengo la sensación de haber llegado al cielo, es una sensación de paz, de calma, de alegría. Es como si la represa y las dificultades que ponía, fueran las pruebas que había que pasar para alcanzar la felicidad. Me recuerda la metáfora de que las emociones son líquidas y se acumulan como en una represa.
Frau F
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01.16.09
Posted in General at 10:14 por Frau F
Es temprano en la mañana y estoy en uno de los supermercados de la empresa donde trabajo. Estoy en un curso de capacitación con mis compañeros (aparecen sólo mis amigos del trabajo no todos mis compañeros); el nombre del curso es “la interpretación de tus sueños”.
Estamos en la mitad de la sala de ventas en uno de los pasillos del supermercado; los clientes pasan por nuestro lado y nos miran sin darnos mucha importancia.
Estamos sentados en sillitas como de jardín infantil; son evidentemente chicas para nuestro porte y tienen colores muy brillantes. Están organizadas como sala de clases, en filas, unos detrás de otros.
Como tarea para el curso teníamos que llevar escritos varios sueños y firmarlos con un seudónimo (yo ocupo Frau F), y además, debíamos pintar una lámina de cada sueño con témpera.
Yo, matea como soy, tenía en una carpeta todos mis sueños del último mes, escritos y firmados, y mis dibujos listos. Los dibujos eran con imágenes marinas, del fondo del mar; corales, algas, moluscos, agua cristalina, arena blanca, piedritas de colores, etc.
Una profesora se iba acercando puesto por puesto y nos enseñaba a interpretar nuestros sueños y a descubrir su significado.
Tomó mis dibujos y empezó a hablar… “Fíjate en lo cerca que están todos los elementos de tu dibujo”, “¿Qué podría significar eso?”, “Fíjate en la textura de tu dibujo, es como blandita, esponjosa”, “¿Qué podría significar eso?”, “Fíjate en los colores de tu dibujo, son alegres y brillantes”, “¿Qué podría significar eso?”, y siguió así, enumerando todas las características de mis dibujos y preguntándome qué podrían significar. Yo muda, la escuchaba sin decir nada, sin imaginarme si quiera que podrían significar mis sueños.
Estábamos en eso cuando uno de mis compañeros se acerca a mi puesto y toma mi carpeta con los sueños; y de repente grita, ¡tu eres Frau F! siempre leo tus sueños en el blog. Quise morir de vergüenza, que mala suerte pensaba, que probabilidad existía que descubriera que Frau F era yo, no me puede estar pasando esto.
Me pongo roja como un tomate y él nota mi incomodidad. Trata de disculparse por haber tomado mi carpeta y me abraza para tranquilizarme. Me jura que no le va a contar a nadie que Frau F soy yo y esto me calma un poco.
Mi amigo está encantado con la idea de conocer a Frau F, quiere comentar cada uno de mis sueños. “Me gusta tanto como escribes”, “Me gustan tus sueños”… me dice una y otra vez.
Finalmente, me alegro de poder comentar mis sueños con alguien, pasada la vergüenza, me parece bueno tener alguien con quien hablar.
Y hablamos; él opina sobre mis sueños, yo lo escucho (no recuerdo qué me decía). Estamos sentados cerca, hablamos bajito para que nadie nos escuche, tenemos los sueños escritos delante de nosotros.
Aquí despierto.
Frau F.
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01.12.09
Posted in General at 18:48 por Frau F
Estoy en un auto con mi hermana, estamos cerca de la parcela camino a una farmacia; necesitamos comprar algunas cosas. Ella maneja y yo soy su copiloto.
Es de noche, está lloviendo, hace mucho frío y los vidrios del auto están empañados; nos cuesta ver para afuera.
Mañana nos vamos juntas a Europa por tres meses.
Camino a la farmacia vamos discutiendo, no peleamos, pero nos hablamos muy fuerte; cada una quiere decir lo que piensa; casi nos atropellamos al hablar. No escuchamos lo que la otra dice. Estamos casi gritándonos.
El tema de la discusión es mi mamá. Ella está fuera de Santiago, no estará mañana cuando nos vayamos y no podremos despedirnos antes de partir a Europa. Mi hermana y yo tenemos claro que no la volveremos a ver; mi mamá está muy grave y sabemos que morirá antes de que hayamos vuelto.
Yo quiero irme de todos modos, me parece que mi mamá debería haber estado ahí ese día para despedirnos y que si no está es porque no quiere estar. Ella pudo elegir y eligió no estar, pienso.
Mi hermana quiere quedarse en Chile hasta que podamos despedirnos de mi mamá; no le importa que no esté justo cuándo nos vamos de viaje, no le importa que no esté interesada en despedirse de nosotras, no le importa nada, sólo quiere verla, abrazarla y despedirse como corresponde. !No vamos a verla nunca más¡ !No entiendes eso¡ me grita una y otra vez.
Yo estoy enojadísima, no puedo creer que mi mamá no esté para despedirnos. Quiero irme sin verla, quiero hacer lo que tenía pensado hacer, no quiero que nada arruine mis planes; quiero irme incluso sabiendo que no volveré a verla nunca más (de sólo escribir esto me pongo peluda; jamás habría hecho algo así).
Llegamos a la farmacia, nos bajamos del auto y vamos a comprar. Compramos mucho: cepillos de diente, jabones, shampo, bálsamo… Llenamos dos bolsas de cosas y volvemos al auto.
Entramos en el auto, ahora calladas. Ya no estoy enojada, ahora estoy triste. Nos quedamos ahí, en el estacionamiento de la farmacia, sin hablarnos, sin mirarnos. Sigo pensando que me voy a ir, pero ahora tengo pena, ya no hay rabia.
Volvemos a mi casa y nos acostamos juntas. No nos decimos nada, no es necesario. Las dos sabemos que estamos tristes.
La siguiente escena, es en Europa… finalmente (supongo), no nos despedimos, no la vimos por última vez, simplemente nos fuimos e hicimos nuestro viaje como habíamos planeado. Y ahora estamos en Europa en un hotel chico de alguna ciudad.
Frau F
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01.05.09
Posted in General at 13:01 por Frau F
Estoy en la casa de mi tía en la parcela; están mis abuelos (los dos ya están muertos), mis hermanos, mi tía y mi primo.
Es tarde, ya se hizo de noche, y estamos todos en el living comentando que la parcela se vendió y que todos tenemos que llevarnos nuestras cosas lo antes posible porque lo nuevos dueños quieren recibirla vacía.
Decidimos ordenar todo al día siguiente, porque ya estamos cansados y queremos dormir. Hay una sensación extraña en el ambiente, como angustiosa, como triste. Yo le pregunto a mi tía si puedo quedarme a dormir en su casa; no quiero dormir en la mía. Ella me dice que lamentablemente mi hermana se lo pidió primero y ya no hay más camas. Le insisto un rato, de verdad no quiero irme a mi casa, pero ella se mantiene firme en que no.
Me voy triste; camino atravesando el jardín que hay entre la casa de mi tía y la mía. Es un camino largo y oscuro. Tengo mucho miedo de llegar a mi casa, no me gusta estar ahí, la casa me parece triste, sola, fría, insegura; es muy desagradable para mí.
Entro a mi casa por la cocina, la casa está completamente a oscuras y no hay nadie. Me voy directo a mi pieza, la última de la casa y me encierro. Tengo miedo de que alguien pueda entrar y hacerme algo malo.
Ya en mi pieza, me pongo a ordenar mis cosas. Organizo todo en dos grupos: lo que voy a botar y lo que me voy a quedar. Entre las cosas que quiero quedarme están mis muñecas de cuando era chica, la ropa que más me gusta, fotos (en general son cosas muy antiguas que no veo hace años).
Estaba en esto cuando llega mi hermana corriendo desesperada, golpea fuerte la puerta y grita para que le abra. Le abro y la veo con cara de pánico. Vino a avisarme que el papá está por llegar, me dice que tengo que estar preparada. “¿Preparada para qué?” pregunto, y mi hermana sólo me dice “preparada para que llegue”.
Me angustio mucho, mi mayor temor siempre es que él puede llegar, yo odio que llegue.
Estoy en esta conversación con mi hermana y mi papá entra abruptamente en la pieza; no lo sentimos entrar a la casa. Me pregunta que estoy haciendo y le explico que estoy ordenando las cosas que quiero llevarme porque la parcela se vendió. “Todo esto es mío” me grita, “Y tú no vas a llevarte nada de esta casa”. Siento una pena profunda, son las cosas que más quiero y me gustaría llevármelas.
Mi papá se agacha a la alfombra donde está el montón de cosas que quiero conservar y toma por el pelo a mi muñeca favorita (la tengo desde los 4 años y la guardo hasta hoy) y me dice: “llévate todo, menos esto”, evidentemente él sabe que es lo que más quiero.
Despierto muy angustiada; es un alivio darme cuenta que estaba soñando y que ya no vivo en esa casa.
Frau F
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01.04.09
Posted in General at 9:25 por Frau F
Estoy en el auto con mi marido, estamos dando un paseo por la costa de algún balneario del litoral central, parece ser Cachagua. Al pasar cerca de la playa vemos un grupo de personas en la orilla del mar que grita y llora; decidimos acercarnos.
Hay una mujer de mediana edad que llora desesperada, nos dice que su hija fue atrapada por la olas y que no logran verla. ¿Hace cuánto que pasó esto? le pregunto, hace 5 días me responde. Obviamente, pienso, su hija está muerta, y lo que tenemos que hacer es tratar de recuperar el cuerpo para que esta mujer pueda enterrerla y cerrar el capítulo. Entro caminando al mar, tratando de buscar el cuerpo, ¡y lo encuentro!; me invade una sensación de alivio y alegría (no es lo que esperaría sentir al encontrarme un cadáver flotando en el mar).
Salgo del mar con el cuerpo de esta mujer en brazos y la dejo en la arena; yo me quedo arrodillada a su lado mirándola, y mucha gente se queda parada rodeándonos.
De repente esta mujer, supuestamente muerta, abre los ojos violentamente y me mira, después se sienta en la arena y empieza a llorar. Yo doy un grito de pánico al verla (es un grito como de película de terror); estaba segura de que había muerto y de repente revive.
Un poco atontada me alejo del lugar caminando; ahora estoy sola porque mi marido ya se fue a nuestra casa. Camino por la típicas calles de Cachagua y empiezo a angustiarme. Tengo la sensación de que mi marido no está solo en la casa y quiero averiguar con quien está.
Al llegar a la entrada de nuestra casa, veo a una mujer que se acerca; es joven y muy bonita. Yo me apuro para entrar a la casa antes que ella y me escondo en la cocina sin que mi marido ni ella se den cuenta. Quiero sorprenderlos. Esta mujer entra en la casa y antes de subir al segundo piso, donde está mi marido, revisa cuidadosamente todo el lugar. Abre la puerta de la cocina, donde yo estoy, por lo que me obliga a meterme dentro de un mueble para que no me descubra, mira el lugar, pero no me ve. Después de revisar todo el primer piso, va a las escaleras y empieza a subir. Yo la voy siguiendo unos metros más atrás; la veo entrar en mi dormitorio, donde está mi marido, y me apuro para atraparlos.
Abró la puerta rápidamente y para mi sorpresa, está mi marido tirado en la cama viendo películas con su hermano. La mujer desapareció. !Acuéstate con nosotros, la película está buenísima¡ me dice mi marido entusiasmado, y yo no entiendo nada. Estoy segura de haber visto a esa mujer y ahora no está por ninguna parte.
No me quedo viendo películas con mi marido, no tengo ganas de hacer eso; salgo del dormitorio, confundida, y recorro la casa. Me parece tan bonita y moderna. La miro como si nunca antes hubiera estado ahí (y es mi casa). Definitivamente me gusta. Me asomo por una ventana y veo a mucha gente conocida jugando un partido de fútbol en mi jardín.
Despierto en este punto.
Frau F
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01.02.09
Posted in General at 21:11 por Frau F
Estoy en mi pieza de la casa de Calera de Tango; son alrededor de las 13:00 hrs. y acabo de despertar. Ayer fue Navidad, y me quedé despierta hasta tarde. Estoy sentada en la cama en pijama y mi mamá entra a saludarme; ella lleva horas despierta y ya ha hecho muchas cosas. Se ve contenta de verme y yo también me alegro de verla a ella; está contenta y entusaismada porque hoy es el cumpleaños de uno de mis primos, su sobrino más querido, y está organizando todo para celebrarlo. La apariencia de mi mamá es la que tenía antes de enfermarse por última vez; tiene su pelo peinado de peluquería, está perfectamente maquillada y bien vestida. Se ve alta por los tacos que usa y sus uñas están pintadas. Yo tengo la edad que tengo ahora y me veo como me veo ahora.
Mi mamá se sienta a los pies de mi cama y me ofrece desayuno; acepto encantada. Llama a mi nana (fue mi nana por 15 años y hace 5 que no la veo) y le pide que me lo traiga. Cuando la nana vuelve con la bandeja nos quedamos conversando las 3 por un rato, mientras me tomo el desayuno. Comentamos lo bien que lo pasamos anoche y lo entretenido que va estar el cumpleaños de mi primo. Estamos las tres relajadas y alegres, y nos reímos de cualquier cosa.
Mi nana sale de la pieza y me quedo sola con mi mamá; me comenta lo contenta y orgullosa que está por el buen momento que estoy pasando y por lo bien que me han salido las cosas en el último tiempo. Opino lo mismo que ella; las cosas se han dado tal como yo quería y eso me tiene feliz.
Miramos por la ventana al jardín; los amigos de mi primo están llegando. Son muchos niños, todos traen regalos. Mi primo entusiasmado, empieza a abrirlos y el entusiasmo se le acaba; todos los regalos son para guagua y mi primo está cumpliendo 14. ¿Por qué me regalan esto? reclama, y se entristece mucho.
Con mi mamá nos reímos de la situación. Estamos sentadas muy juntas, casi abrazadas.
Suena el despertador.
PD: el sueño es alegre y agradable, pero escribirlo y leerlo me da nostalgia. Mi vida era así antes de que mi mamá muriera. Es el último tiempo feliz antes del “desastre”. Trae al presente los últimos momentos felices con ella; ella ve mi vida actual antes de enfermarse por última vez.
Frau F
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12.28.08
Posted in General at 21:40 por Frau F
Estoy en la parcela de Calera de Tango, en la terraza que está a la salida del living.
Hay una mesa larga y estoy ahí sentada con mucha gente; están mis primos y tíos (maternos), amigos del trabajo y mi papá.
Hay también una mujer vidente o tarotista, que insiste en predecir mi futuro; me niego un buen rato a que lo intente, porque no creo en esas cosas; después de mucha insistencia me convence y accedo.
Me pide un albun de fotos en que aparezca yo. Le traigo los álbunes de mi matrimonio. Esta mujer revisa las fotos sin mucho interés, yo estoy sentada a su lado, y me dice que por favor le traiga uno más antiguo, no uno tan reciente. Le traigo otro albun, con fotos de mis años de pololeo y de mis amigos de la universidad; la mujer vuelve a revisarlo, desmotivada, y repite la misma petición: “traéme uno más antiguo, este no me sirve”. Le traigo un tercer albun con fotos del colegio y algunos veranos familires de cuando yo era chica, y por tercera vez la mujer me dice que no le sirve que necesita un álbun con mis primeras fotos. Finalmente, le traigo mi primer álbun; están las fotos del día en que nací, en la clínica con mi mammá, mi bautizo, mis primeros días en la parcela. Y la mujer dice “!este sí¡ esto es lo que necesitaba, acá está todo”. Lo revisa una y otra vez, pero no dice nada; yo tampoco pregunto nada.
Al lado mío está sentado mi papá; él ha estado todo el tiempo ahí pero sin decir nada.
Hay un libro sobre la mesa, es un libro que estoy leyendo en este momento. Mi papá lo toma y comenta que la forma en que estoy marcando la página en que voy no es buena, y me muestra cómo se marca “correctamente” un libro. Como si existiera una forma correcta de marcar un libro, pienso.
Me paro molesta por el comentario de mi papá y giro hacia atrás un segundo antes de entrar a mi casa y caminar hacia mi pieza; veo a todos sentados alrededor de esta mesa, viendo mi álbun de fotos.
Frau F
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12.24.08
Posted in General at 9:24 por Frau F
Estoy en una iglesia del centro de Santiago, una de mis primas chicas va a casarse (prima por el lado de mi mamá).
Estoy con toda mi familia (materna) en la calle, esperando que llegue la novia. Es pleno día y hace mucho calor. Todos estamos vestidos un poco pasados de moda, como con ropa más antigua y sombreros.
Cuando por fin llega la novia, todos giramos hacia la iglesia y empezamos a caminar hacia la puerta. Hay que caminar bastante, la calle está llena de gente y la puerta de la iglesia no queda cerca.
Tengo una vista panorámica de la gente caminando delante de mí, es una masa de personas vestidas en tonos claros, tonos pastel.
Comento con mi mamá, que está a mi lado, lo sencillo del vestido de una de mis tías, la mamá de la novia; no se ve mal, opinamos, pero demasiado simple.
Entramos a la iglesia y nos sentamos; entra mi prima sola y comienza el matrimonio. El novio no figura por ninguna parte, es un matrimonio sólo con novia.
La iglesia es enorme, como una catedral. Durante el matrimonio me distraigo mirando las cúpulas del techo; no estoy demasiado pendiente de la ceremonia. Mi marido está sentado a mi lado y comentamos intrascendencias durante el matrimonio: “Que lindas las flores”, “Que bien se ve la novia”…
Hay un momento, parece ser el saludo de paz, en que todos caminamos como en procesión hacia el altar para saludar a la novia, que está sentada como en un trono. Todos la saludamos, le deseamos felicidad y alguien le pasa una guagua para que la tome en brazos, tengo la impresión de que esta guagua puede ser su hija (Es una niñita).
Cuando el matrimonio termina salimos todos a unos quinchos cercanos a la iglesia; hay parrillas de asado y mesas de picnic. La celebración del matrimonio va a ser ahí.
Estoy con todos mis primos, estamos muy muy contentos; nos reímos unos con otros, haciendo bromas y jugando. Estamos sentados en el pasto, muy juntos, casi amontonados, y jugamos a aplastarnos. Nos reímos mucho.
Despierto en este punto, contenta, fue un sueño muy alegre, muy familiar, con mucha gente feliz alrededor.
Frau F
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12.23.08
Posted in General at 21:04 por Frau F
Estoy en la parcela de mis tatas en Calera de Tango con mi mamá y una mujer que no conozco; parece ser una empleada, tiene un look caribeño, es negra y está vestida de muchos colores. También está mi primo y un amigo de él jugando cerca de nosotras.
Es pleno verano, estamos en traje de baño y con soleras de colores.
Está mujer insiste en mostrarnos una plantación de flores que tiene en la parte de atrás de la parcela, después de un rato de tratar de insistirnos, la acompañamos.
Caminamos hacia la plantación y cuando llegamos tenemos una vista como de postal; hay miles de flores de todos los tipos y colores que se puedan imaginar. Me quedo mirando un rato la escena. Esta mujer nos explica un par de cosas acerca del cuidado de las flores y nos devolvemos al frente de la parcela, cerca de la piscina.
Aquí la mujer desaparece del sueño. No la veo más.
Cuando llegamos adelante vemos a mi abuela levántandose de su cama por una de las ventanas de su pieza; esta ventana da a la terraza y a la piscina; ella está despertándose de la siesta.
Es la tarde, son alrededor de las 17:00 hrs.
Mi abuela sale a la terraza y nos reunimos las tres con mi mamá; mi primo sigue purulando por ahí con su amigo. Comento con mi mamá y mi abuela las chinitas extrañas que hay en el mandarino; ellas giran para verlas y las tres vemos el árbol lleno de insectos rarísimos, como escarabajos de enciclopedia.
La última imagen que tengo son estos insectos, más oscuros que el resto del lugar, gigantes, pero lindos y brillantes.
Suena el despertador.
PD: lo que más destaco del sueño son los colores y la reunión con mi mamá y mi abuela, las dos ya fallecidas.
Frau F.
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