09.09.07
Levitar
Durante la noche recurdo que tuve dos sueños, no sé, eso si, si estaban unidos o no, ya que me desperté unas cuantas veces. Contaré el sueño que más me acuerdo.
Estaba en una parte donde había una casa grande, como antigua, de dos o tres pisos y de madera; me parece que estaba con mi gato Gandalf y hablaba con él. Derrepente empecé, muy próxima a la casa, a levitar (pocos cms del suelo) y alguien, creo, me decía la técnica para poder elevarme más, la cual era como “rasguñar” las paredes. Lo hacía y efectivamente comencé a elevarme más hasta el punto que después ocupaba mis manos y piernas, como aleteando, para seguir subiendo. Despues podía, arriba por los aires, controlar más mis intenciones de mantenerme o elevarme.
La primera parte del sueño, cuando me elevaba unos cuantos cms del suelo, es algo que vivenciaba cuando niña.
*9 Septiembre 2007*
Wolverine said,
Septiembre 11, 2007 at 9:53
Que agradable levitar en el sueño! Me encantan los sueños donde se vuela. Y siempre es un tema la dificultad de controlar el vuelo. ¿Cómo fue eso para ti? ¿Era fácil controlar, cómo controlabas?
¿A qué te refieres con que es algo que vivenciabas de niña?
Flaquito_Gandalf said,
Septiembre 11, 2007 at 10:50
Hola Wolverine.
Siempre he querido soñar que vuelo. Me parece que esta es la segunda vez que me pasa o por lo menos que recuerdo. El primer sueño era como más fantástico (como los super héroes que vuelan) y recorría partes; el segundo, o sea el actual, fue más trabajado, de hecho alguien me decía la técnica para elevarme y me quedaba por la zona.
Pucha.., no te podría decir qué sensación sentí en el sueño. Sobre el control, en un principio era corporal (moviendo brazos y piernas) y luego más mental (pensar en una acción). Algo, eso si, me quedó clarito: hay que atreverse. Recuerdo que tenía miedo de caerme o algo así, pero al intentarlo me daba cuenta que no pasaba eso.
Respecto a lo que vivenciaba cuando niña, te cuento:
Más menos como a los 8 años podía bajar las escaleras de mi casa levitando. Antes de comenzar a bajar pensaba, no me acuerdo que, me elevaba y descendía sin tocar los peldaños. Lo extraño era que lo podía hacer cuando nadie me veía, de hecho tenía una nana que cuando le decía que me mirara pero mientras giraba su cabeza yo volvía a tocar suelo.
Sabes, durante mucho tiempo, hasta hace unos años, me metía en la cabeza que todo eso había sido un sueño. Ahora no lo oculto aunque no me crean, yo sé que fue real y lo podía hacer.
Saludos.
hombreriega said,
Septiembre 11, 2007 at 19:14
a veces cuando somos niños, los imposibles nos parecen poco posibles. entiendo en tu sueño, y en tu recuerdo, que eres una mujer capaz de volar. Hay una película de subiela en la que aprece el siguiente texto y, no pude dejar de pensar en ello, cuando leí tu anterior comentario:
Yo puedo perdonar cualquier cosa de una mujer.
Puedo perdonar, por ejemplo
que tenga varices verdes y gordas
como serpientes marinas.
Podría perdonar,
ya que le doy una importancia igual a cero,
que padeciera celulitis,
aunque tuviera que consolarla cada noche diciéndole:
Amo cada gramo de tu cuerpo.
Podría perdonar incluso
que yo no apareciese en sus sueños,
con tal de que ella aparezca
puntualmente en los míos.
Pero lo que no podría perdonarle,
y en eso soy irreductible,
es que supiese volar,
y que un día se fuese lejos, lejos, muy lejos
dejándome a mí en tierra
con mis torpes brincos,
grotescos simulacros de volar.
A veces se nos olvida que hombres y mujeres podemos volar. tal vez son los años que pasan… no sé.